Historia de Camilo
Origen de un oficio.
Empecé a tornear cuando era joven, mirando a un maestro oaxaqueño convertir pasta en forma. Desde entonces no paré.
Durante más de treinta años mantuve un torno en casa, sin importar dónde viviera. Era lo que seguía cuando todo lo demás cambiaba.


Malinalco
el lugar para mi cerámica
Malinalco es donde el taller encontró su lugar actual. Y aquí, sin apuro, es donde cada pieza aparece, no por encargo, sino por el gusto de crearla. La forma surge cuando el torno gira.
Galería
Algunas de mis piezas















